ramoneando

La soledad hace madurar lo original, lo audaz e inquietantemente bello, el poema. Pero también engendra lo erróneo, desproporcionado, absurdo e ilícito.

El escritor es aquel al que escribir le resulta más difícil que a las demás personas.

Quien toma en serio a Nietzsche, quien lo toma al pie de la letra y le cree, está perdido.